D. Felipe VI

D. Felipe, no sé, si felicitarle o darle el pésame “político” no hace falta recordarle lo nefasto que ha sido en la Historia de España los Borbones “exilios, abdicaciones y traiciones” y como siempre ha estado al lado de lo que hoy se llama # CASTA. Aunque estos en momentos de dificultades le hayan abandonado. Y de su tatarabuelo y bisabuelo, no podemos estar nada orgullosos de sus reinados.

298370_274902192526837_4604078_n

Alfonso XII; En 1870 su madre abdicó en él; y en 1873 dejó en manos de Cánovas la defensa de la causa borbónica en España. Cánovas envió a Alfonso a completar su formación en la academia militar inglesa de Sandhurst, a fin de impregnarle de los principios de la monarquía parlamentaria británica. Cánovas elaboró un nuevo régimen político basado en el liberalismo doctrinario y conocido como «Restauración», plasmado en la Constitución de 1876, que se mantendría vigente hasta 1923. Alfonso XII quedó relegado a un papel de árbitro entre dos grandes partidos -el conservador y el liberal- que se turnaban pacíficamente en el poder, evitando los pronunciamientos militares y las algaradas populares que habían sido constantes durante el reinado de Isabel II.

Alfonso XIII; Juró la Constitución de 1876, pero no puede decirse que ejerciera lealmente el papel de un rey constitucional: desde el comienzo afirmó su voluntad de poder personal y manifestó una inclinación desmedida hacia los militares. Si bien años después; Posteriormente el rey abrió paso a los intentos de desmontar el caciquismo y modernizar el sistema político desde el Gobierno por parte de los conservadores (Maura, 1907-09) y de los liberales (Canalejas, 1910-12). Con el asesinato de Canalejas empezó a romperse el bipartidismo por la disgregación en facciones de los partidos del turno (gobiernos del liberal Romanones en 1912-13 y 1915-17 y del conservador Dato en 1913-15). Si bien apoyo un golpe militar (le recuerda algo) Pero el reinado quedó marcado por la cobertura que prestó don Alfonso al golpe de Estado del general Primo de Rivera en 1923 y la dictadura que éste implantó, decisión que le haría perder el Trono.

Cuando a Agustín Argüelles, padre de nuestra primera Constitución, liberal asturiano, al que su padre Fernando VII había encarcelado, le hicieron la putada de nombrarlo preceptor de Isabel II, se le olvidaron pagarle el sueldo, entonces D. Agustín, escribió al Presiente del Gobierno diciendo que no tenían un chavo, que es que él no era casta y que no podía trabajar gratis, el Presidente de Gobierno le respondió: “pero como no lo dijo antes, buen hombre, tiene usted a partir de hoy una pensión anual de 180.000 reales”, al día siguiente, D. Agustín, le respondió con una carta: “Muchas gracias, pero verá, el país está muy mal y habrá otras cosas a que dedicar el dinero en este país con tantas necesidades, verá usted, yo con la mitad me arreglo, así que dejémoslo en 90.000 reales”, es la única vez en toda la historia de España que un político se bajó el sueldo. Tras el golpe de estado perpetrado por Fernando VII en mayo de 1814, Argüelles fue perseguido, al igual que otros muchos liberales. Tras seis años preso en cárceles de Ceuta y Mallorca, a mediados de marzo de 1820 fue liberado por una amnistía para los presos políticos. Llegó a Valencia el 6 de mayo, donde fue recibido como un héroe.

A su padre le dirigí esta carta, es verdad su competencia de gobierno está muy limitada, pero no es menos cierto que su padre y también ud., podría negarse a firmar lo que no conviniera a la sociedad en general.

Podría tener un papel integrador o al menos intentarlo, enfrentándose a la # CASTA.

En 1870, su madre abdicó en favor de su hijo Alfonso. Las dificultades internas de la I República, la prolongación de la guerra con Cuba y el inicio de la tercera guerra carlista hicieron que aumentara el número de partidarios de la causa alfonsina. Tras el golpe de Estado del general Pavía, que acabó con la I República, Cánovas del Castillo restauró la monarquía borbónica, con el apoyo del Ejército, en favor de Alfonso. Con la firma del Manifiesto de Sandhurst (diciembre 1874), el futuro monarca se declaraba partidario de la monarquía parlamentaria. El 29 de ese mismo mes, en Sagunto, el general Martínez Campos proclamó como nuevo Rey de España a Alfonso XII mientras que Cánovas del Castillo se hizo cargo del Gobierno en espera de la llegada del nuevo rey, desde el exilio.

Alfonso XII llegó a Barcelona en enero de 1875 y tres días después a Madrid. Con la restauración monárquica se consolidó un sistema político dominado por el caciquismo de la aristocracia rural y una oligarquía bipartidista: el Partido Conservador, liderado por Cánovas del Castillo, y apoyado por la aristocracia y las clases medias moderadas, se repartía el poder político con el Partido Liberal, liderado por Sagasta, y apoyado por industriales y comerciantes.

Y este caciquismo bipartidista sigue vigente más que nunca, las dificultades internas de aquella República del 1.870 hoy en el 2.014 siguen vigentes siendo monarquía como seguimos igual que el bipartidismo del 1.875.

D. Felipe, los españoles tenemos el derecho de ser libres y no estar dominados por una oligarcía de partidos, fijese en otras monarquías como la sueca. Se da cuenta D. Felipe que llevamos así “monárquicamente” desde el 1.870 ya es hora de que haya cambios, si ud., no lo hace, seguramente será otro Rey exiliado.

Pero Ud., D. Felipe puede liderar un cambio; “La mayor ventaja de una iniciativa del jefe del Estado es que viene desde fuera del sistema de partidos políticos, por lo que puede ser especialmente eficaz en inducir reformas que afecten también al sistema de partidos”. Para ello,Felipe VI solo tendría que usar la mismaConstitución que fraguó su padre con la “casta”: “De acuerdo con la Constitución española, el jefe del Estado puede destituir al jefe del Gobierno, disolver el Parlamento, convocar elecciones, nombrar un nuevo presidente del Gobierno, así como a los ministros que este proponga, presidir personalmente las reuniones del Consejo de Ministros, expedir los decretos gubernamentales, promulgar las leyes y, de acuerdo con el jefe del Gobierno nombrado por él, convocar referéndums sobre decisiones políticas de especial importancia. Se espera en general que el jefe del Estado use estas capacidades de acuerdo con los resultados electorales. Pero en una situación de emergencia —como sin duda es la española—, los poderes del jefe del Estado están para usarlos —como en el caso italiano— de acuerdo con la letra del texto legal”.

 

Anuncios

Acerca de Mortalcontribuyente

Por una clase política justa y honrada: Cuando advertimos que para producir necesitamos obtener autorización de quienes no producen nada; cuando comprobamos que el dinero fluye no hacia quienes trafican con bienes, sino con favores; cuando percibimos que muchos se hacen ricos por el soborno y la influencia política y no por el trabajo, y que las leyes no nos protegen contra ellos, sino que, por el contrario, son ellos quienes están protegidos contra nosotros cuando reparamos en que la corrupción es recompensada y la honradez es un auto sacrificio, entonces podremos afirmar, sin temor a equivocarnos, que nuestra sociedad está condenada”.
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s